Un fascinante viaje al centro de la historia del entretenimiento electrónico, en tu propio idioma.
DEATH KNIGHTS OF KRYNN. Año: 1991. Casa: SSI.
Death Knights of Krynn
FUCK YEAH
Undeads & Dragons
ENEMY TROOPS ATTACK!
El mapa principal del juego
La lucha contra el lich era la leche
I FEAR THAT TREACHERY IS INVOLVED!
Entrada del alcázar de Dargaard
Sean vuesas mercedes bienvenidas a esta mi humilde página sobre el caballero de la muerte llamado Lord Soth y sus andanzas en el siempre proceloso mundo de los videojuegos.
El Caballero de la Rosa Negra, Lord Soth - según el número 359 de la revista Dragon, el sexto mejor villano en la historia del Dungeons & Dragons.
Su primera aparición tuvo lugar en el tercer y último volumen de la trilogía Crónicas de la Dragonlance, unas novelas de fantasía escritas por Margaret Weis y Tracy Hickman que fueron un poco como el fenómeno editorial juvenil de mediados de los 80.
No quisiera entrar en más detalles porque estos libros tampoco es que fueran Tolstoi, baste decir que si la Dragonlance fuese Star Wars, Lord Soth era una especie de Darth Vader medieval que iba a su bola y hacía de Boba Fett.
No volví a saber del personaje hasta años después, siendo ya Forgotten Realms lo habitual para jugar al AD&D, cuando Xavi me pasó un juego para PC junto a un legajo de fotocopias.
Era el Death Knights of Krynn, man: el videojuego más oficial que haya tenido nunca Lord Soth.
Nada menos que mi primer juego de la legendaria Caja Dorada - Gold Box, en inglés -, una serie de videojuegos de rol que eran el no va más.
Diseñados específicamente para tenerte todo el día pegado al ordenador y hacer de ti un insociable, los más que juegos juegazos de la Gold Box contaban con la licencia oficial del AD&D y un sistema de combate por turnos que riete de los wargames.
Imaginaos a vuestra banda de aventureros defendiéndose a capa y espada frente a hordas de monstruos y enemigos, vuestro mago lanzando bolas de fuego sobre sus cabezas, y el clérigo del grupo rezando para una intervención divina. Y que al final cuando te mataban pusiera "THE MONSTERS REJOICE FOR THE PARTY HAS BEEN DESTROYED".
Entre los años 1988 y 1993 la empresa norteamericana Strategic Simulations, Inc. vendió en todo el mundo más de un millón de estos títulos, en la que sin duda fue un quinquenio dorado para el autismo y el rol por computadora.
Death Knights of Krynn era el sexto de estos juegos, además de continuación de Champions of Krynn (1990).
Junto a The Dark Queen of Krynn (1992) formaba parte de la trilogía de la caja dorada que SSI ambientó en el universo de la Dragonlance, un mundo de fantasía poblado de Mary Sues en armadura, hasta que a Lord Soth se le hinchaban las pelotas y la tierra se ponía a vomitar muertos.
El argumento de Death Knights of Krynn dejaba a Lord Soth poco menos que de asaltatumbas. Su diabólico plan: robar cadáveres de antiguos miembros de la orden de caballería local y formar con ellos un imparable ejército de caballeros de la muerte a su servicio. Lord Soth o el posmoderno Prometeo.
Para derrotar a Soth y a sus secuaces, nuestro intrépido grupo de personajes de nivel 8 deberá embarcarse en una bonita aventura de autodescubrimiento personal de las de ir de un lado a otro sin saber muy bien qué coño estamos haciendo, luchando contra oleadas de muertos en medio de un tsunami nigromántico, mientras intentamos no morir arrollados por montañas de mastodontes podridos y ríos de carne en putrefacción.
Esqueletos gigantes, esqueletos luchadores, necrófagos, tumularios, licántropos, liches, zombis gigantes, dragones zombi, minotauros zombi, mastodontes zombi, apariciones, espectros, fantasmas, vampiros... Básicamente todo monstruo del AD&D, si estaba en descomposición, salía en este juego.
Además de muertos vivientes a punta pala, la historia de Death Knights of Krynn incluía asedios, espías, sueños que se guardaban en piedras, bazares, secuestros, pesadillas recurrentes con un puto perro, más muertos vivientes, encuentros clandestinos tras una serie de puertas rojas, criptas, puentes levadizos con contraseña y personajes no jugadores que en casi ningún caso eran lo que parecían.
Una de las cosas que más llamaba la atención de esta serie era lo bien resueltas que estaban las reglas del AD&D y lo chulas que eran las batallas, en muchos casos un más que correcto ejercicio táctico, con el añadido melodramático intrínseco al juego de rol, como cuando tenías todas tus esperanzas puestas en un muñequito y llegaba un vampiro y tocándote te hacía perder un nivel de XP. Eso siempre era muy NOOOOOO.
Junto a la licencia del AD&D, la gracia de estos juegos era el sistema de combate por turnos basado en el Wizard's Crown, un videojuego de 1986 de la misma SSI.
La trama principal de Death Knights of Krynn podía resultar en ocasiones algo difícil de seguir, pero avanzaba al ritmo de uno, tenía suficientes subtramas y aventuras alrededor, y algunos momentos de humor bastante aceptables, como el poblado de gnomos del que era humanamente imposible escapar, o los pollos zombi.
Y lo de ir de un lado al otro por el mapa estaba también bastante bien resuelto, con sus encuentros con bandas ambulantes de muertos vivientes y más combates, hasta que les ganabas lo suficiente y entonces eran ellos quienes huían de ti.
De hecho, todo lo que cabría esperar de una aventura típica de AD&D podía ser razonablemente representado con este sistema.
"BÁSICAMENTE TODO MONSTRUO DEL AD&D, SI ESTABA EN DESCOMPOSICIÓN, SALÍA EN ESTE JUEGO"
Es una lástima que los 8 bits del motor Gold Box comenzaran a renquear algo, teniendo en cuenta que la propia SSI había publicado unos meses atrás el Eye of the Beholder.
Death Knights of Krynn, por ejemplo, venía con 16 colores EGA en vez de con 256 VGA, y en cuanto a sus efectos de sonido lo mejor que se puede decir es que eran funcionales.
¿Detraía esto mucho de la experiencia? No, y desde luego infinitamente menos que su infame protección anticopia:
Esto podía salir en cualquier momento y era la mayor mierda de la historia, y la razón por la que al pasarme el juego Xavi me hizo entrega de un mamotreto de fotocopias.
Las putas instrucciones que yo había tirado al suelo en plan: "Bah, instrucciones", man. Tenían la huella de una pisada, y tuve que manipularlas copiosamente durante varios días ya que, además de la protección anticopia, el juego hacía uso del manual para ahorrarse imprimir texto en pantalla.
Una funesta idea que provocaba cierta zozobra vital durante los combates, como un spleen, en plan: ¿es ésta una batalla de las que al final te dan una espada +2, o es una batalla del tipo: "Bien hecho. Ahora ve a la página 44 y lee tu parrafada"?
Y así, con la mente absorta en tales disquisiciones, y tras innumerables peleas con muertos vivientes y no menos visitas al manual, llegábamos al esperado desenlace de Caballeros de la Muerte de Krynn: el enfrentamiento final con Lord Soth en su alcázar de Dargaard, que daba igual las semanas que te hubiera llevado, siempre estabas ahí dos segundos antes justo a tiempo de detener al malo.
Ah, Lord Soth, Lord Soth... Lord Soth. ¿Qué decir a estas alturas de Lord Soth que no se haya dicho ya? Es difísil.
Un caballero caído en desgracia, un muerto viviente, un alma en pena condenada a vagar indefinidamente entre dos mundos, que si ahora te vas a Ravenloft, que no, que ahora te vuelves a la Dragonlance.
Ese de 1991 fue un poco su año porque además de este videojuego, Lord Soth tuvo también novela: El caballero de la rosa negra.
Joder, si me hubieran preguntado entonces, yo hubiese dicho que el personaje iba camino de convertirse en el buque insignia de la compañía.
No sería así, sin embargo. Entre el típico no saber qué hacer del TSR de Lorraine Williams con los activos que poseía y el auge de nuevos símbolos generacionales todavía más emo como Drizzt Do'Urden, Lord Soth acabó desaprovechado, como Warduke.
GOLD BOX GAMES
Strategic Simulations Inc. 1988-1993
A. Pool of Radiance / B. Krynn (Dragonlance) C. Savage Frontier / D. Buck Rogers E. Neverwinter Nights / F. Unlimited Adventures
| Juego | Año | Serie | Ventas |
|---|
* Cifras de ventas en unidades según registros de SSI.
Tío, y Warduke molaba cacho. Imagínate un juego de la Gold Box ambientado en Greyhawk, lo que hubiera molado con el cabrón del Warduke ahí...
Y también hubiera sido acojonante un juego de la Caja Dorada en Ravenloft. En cierta forma, Death Knights of Krynn fue lo más cerca que estuvimos nunca de eso, y sólo por ese detalle ya estaba muy bien.
Además el videojuego de SSI añadía una pieza de lore no menor en torno a la figura de Lord Soth:
Y es que si irrumpías violentamente en la sala de estar de su castillo, además de al propio Lord Soth y todos los caballeros de la muerte que tuvieran a bien estar allí, podías esperar encontrar por lo menos a dos o más gólems de hierro.
Ya para acabar, como iba siendo tradicional en la serie Gold Box, y pronto en otras de SSI, si tenías una partida guardada del juego anterior podías importar al nuevo tus antiguos personajes en vez de tener que hacer unos nuevos para la ocasión, una función que debía de estar muy bien y que yo nunca pude aprovechar.
He añadido, a modo de epílogo, una tabla a la derecha con la lista completa de títulos de la serie Gold Box, ordenada cronológicamente por fecha de estreno y con la saga a la que pertenecían, además del número de unidades vendidas.
Han quedado fuera de la tabla, por limitaciones de espacio, las versiones y sistemas en los que estos títulos estuvieron presentes:
Pool of Radiance: Amiga, Apple II, C64, MS-DOS, Mac, NES, PC-9800. Curse of the Azure Bonds: Amiga, Apple II, Atari ST, C64, MS-DOS, Mac, PC-98. Champions of Krynn: Amiga, Apple II, C64, MS-DOS, PC-98. Secret of the Silver Blades: Amiga, C64, MS-DOS, Mac, PC-98. Buck Rogers: Countdown to Doomsday: Amiga, C64, MS-DOS, Genesis. Neverwinter Nights: MS-DOS. Death Knights of Krynn: Amiga, C64, MS-DOS, NEC PC-9801. Gateway to the Savage Frontier: Amiga, C64, MS-DOS. Pools of Darkness: Amiga, MS-DOS, Mac, PC-98. Buck Rogers: Matrix Cubed: MS-DOS. Treasures of the Savage Frontier: Amiga, MS-DOS. The Dark Queen of Krynn: Amiga, MS-DOS, Mac. Unlimited Adventures: MS-DOS, Mac.
Es interesante ver qué sistemas cubrió esta serie en sus cinco años de vida porque ilustra un poco la evolución de la informática personal.
Pool of Radiance, el primero y más significativo de estos juegos, salió en junio de 1988 para Commodore 64 y PC (MS-DOS), y más tarde en otras versiones.
Y es curioso que SSI probara un par de veces en distintas consolas, para no repetir, y que hasta hicieran una incursión en Atari ST con el Curse of the Azure Bonds, que ojalá habérmelo pillado - ay, Alias ♥
La única plataforma que recibió todos y cada uno de estos juegos: MS-DOS. Y sólo fue, finalmente, a finales de 1991, con Pools of Darkness, que por fin SSI abandonó definitivamente las versiones para Commodore 64.
Lorraine Williams
Y con respecto al número de ventas del Death Knights of Krynn pensarán que les he tomado el pelo con tanto Lord Soth. Lo cierto es que el juego no vendió ni medio bien, no hubo efecto Lord Soth por ningún lado. O tal vez el efecto Buck Rogers fue más fuerte y se cargó la serie: suyo fue el primer título en vender por debajo de las 100.000 unidades, una cifra a la que ningún juego posterior de la serie se acercaría ya ni por asomo.
Aunque estoy siendo malvado: por lo que he leído, los juegos de Buck Rogers no estaban ni tan mal.
Por la terrible estepa castellana, al destierro, con doce ocho de los suyos - polvo, sudor y hierro - el Cid Lord Soth cabalga.
CÓMO JUGAR HOY A DEATH KNIGHTS OF KRYNN:
Está a la venta en GOG.com. Esto no es publicidad, en serio, pero la versión de GOG es conveniente por lo fácil de instalar y ejecutar y porque viene sin la temida protección anticopia, según tengo entendido, y además se paga por la trilogía de Krynn al completo.
Por otra parte, se pueden encontrar todos estos juegos gratis por ahí, en páginas que sería un follón poner aquí, más que nada porque estos sitios van cambiando con el tiempo.
Pero puedo confirmar que, en efecto, hay formas de jugar al Caballeros de la Muerte de Krynn que no pasan por pagar si uno realmente siente esa inclinación urgente de derrotar a la versión electrónica de Lord Soth y, hey, quién soy yo para juzgar, si me he pasado el juego dos veces.